Migrar o perecer. Nueve retratos de Australia.

migraroperecerHacía tiempo que no me encontraba en la situación de querer que se parase el tren en medio del camino para tener más tiempo para leer.

Migrar o perecer; nueve retratos de Australia vino a mis manos por su autora meses atrás en una librería alternativa y monísima de Madrid. Con tinto y una mesa muy agradable, la periodista Laura Millán contó a los reunidos porqué y cómo había surgido este libro de su experiencia temporal en Australia. Compañera de la universidad en Barcelona, nos encontramos tiempo después en El Cairo, cuando ella trabajaba para EFE y como freelance para otros periódicos. Luego se mudó a Australia y creo saber que en estos momentos escribe desde Chile. El frío que hacía de la noche de la presentación en la capital se desvaneció con la charla tranquila y amable del grupo reunido. No pude dar rienda suelta a mi curiosidad por leer esas páginas hasta hace poco, cuando por fin conocí a Juanita, una de las nueve protagonistas del corto libro. Siempre me ha gustado el estilo de Laura y siempre que puedo la leo. No esperaba menos del libro y, al final, se me me ha quedado corto.

Migrar tiene un significado pero le siguen miles motivos. Perecer tiene un significado pero le sigue una lucha encarnizada por aferrarse a la vida. Y una vida mejor, no siempre es dónde uno cree que puede estar.

Australia (aunque extrapolable a otros muchos países) se desdibuja en este libro de todas exageraciones y envoltorios dorados para aparecer tal y como es: una tierra de ensueño donde casi todo es posible pero no dónde todo el mundo es bienvenido. Migrar o Perecer es un libro que explica a través de nueve historias personales y un estilo periodístico neutro y sencillo el mito del multicultiralismo australiano, agravado por la evolución del escenario político y los últimos acontecimientos bélicos. La vida de Bich-Tuy, las de Cristina y Víctor, la de Mahmud o la de Suki se insertan en el pasado histórico del país donde la autora va detallando, entre recuerdos personales, el contexto necesario para insertar esas vidas dentro de la evolución de Australia. Datos históricos, estadísticas, evoluciones migratorias y otros datos demográficos bailan sin entorpecer a lo largo de los distintos relatos, fieles a la redacción periodística pura la que, sólo, se cuentan hechos. Los nueve retratos otorgan una diversidad que facilita la identificación de uno mismo en alguna de ellas, o de alguien cercano, o de poder saber los motivos de alguien desconocido: el desplazamiento interior, la migración por causas políticas, la migración por la precariedad laboral, la migración por el escapismo a una vida esclava, de la guerra. La pluralidad llega también al país de acogida del que se detallan distintas cosas sobre las Antípodas, descubriendo en cada capítulo algo más sobre este país lejano.

Leer Migrar o Perecer es vivir la experiencia de dejar un país de origen para plantarte a uno de acogida. Un buen libro para recordarnos que no siempre lo que hacemos es porque lo queremos.

Era ridículo. Era impossible que llegáramos a Australia con aquello. Algunos de los refugiados decidieron no subirse. pero para mí sólo había una opción, había que hacerlo. No es que tuviera muchas ganas, pero cuando has tenido una vida dura no te importa. llega un momento en que la vida y la muerte están al mismo nivel”. (…)

Echo de menos a mi familia y a mis amigos. Lo echo todo de menos. Teníamos una vida increíble allí. Era dura por el trabajo, por la seguridad y el gobierno. Pero creamos una comunidad pequeña y muy especial. Podías ser tú mismo, tener tu propia identidad ente hippies, gente loca, intelectuales, artistas y músicos. Siria no es un país bonito porque el gobierno ha destrozado toda la naturaleza, pero te enamoras de su gente. No puedes hacer otra cosa si conoces su historia. (…)

Todavía me siento un refugiado. Todavía me siento fuera de la frontera. Siento que me han robado la vida entera. Yo tendría que haber tenido la nacionalidad en un país y haber llevado una vida normal. Y lo perdí todo. No soy australiano, no tengo ningún sentimiento respecto a las nacionalidades. Quiero una para poder viajar. Pero a veces siento que ni siquiera soy palestino. Quizás me siento más próximo a los gitanos. Ahora sé cómo es perder el contacto con tu país pero mantener tu estilo, viajar y hacer tu propia música, al margen del resto“. Del capítulo Mahmud.

El guardián de la verdad

Mario Alonso Puielguardiandelaverdadg es doctor. Es especialista en cirugía general y del aparato digestivo, profesión que ha ejercido durante 26 años. Es también profesor de liderazgo, comunicación, coaching, creatividad y gestión del estrés. Es conferenciante y también escritor. De hecho, ganó el premio Espasa por el libro “El cociente agallas”.

Yo me he leído el último, “El Guardián de la Verdad“.

Cuando alguien se dedica a una profesión por tanto tiempo no puede evitar que ésta la influya para siempre; ya sea buscando metáforas como contando anécdotas como realizando paralelismos. En el “Guardián de la Verdad” hay bastante medicina disimulada y una historia paralela a una real ubicada en la Antigua Grecia; cuna de esta ciencia.

El libro sitúa al lector en una historia de cualquier familia de Madrid, con sus más y sus menos, con su rutina. Una vez ubicados en los contextos de cada miembro, Alonso los introduce (y al lector) en el mundo griego a partir de un encuentro fortuito. Un poco más adelante, todo el libro retrocede miles de años para revivir junto a los dioses griegos una historia de batallas y de superación personal.

Teniendo en cuenta el bagaje y la actual actividad del escritor, es muy fácil adivinar el transcurso de la historia, de los acontecimientos que les pasan a los protagonistas y, aunque ese impredecible viaje en el tiempo se coge con pinzas, acabas entiendo la razón rápidamente. Es obvia la razón por la que han sido escogidos los personajes y leyendo su historia adivinas con certeza su final. Es un libro que está bien y que no se cansa de repetir el mensaje que predica el autor así como algunas palabras y adjetivos, faltándole un poco de habilidad literaria.

Pero el libro cumple y transmite efectivamente su mensaje y está lleno de hermosos párrafos de valentía, de superación personal y de creencia en uno mismo. Cuando se pasa una temporada un poco mala, es un libro que no molesta sino que te ayuda a sonreir. Lo que más me ha gustado es que sabiendo el final, Alonso lo deja en abierto permitiendo a tu mente acabarlo insconscientemente.

“A partir de ese momento revivió uno a uno cada momento de su vida y entendió como la manera en la que había interpretado las cosas que le habían sucedido y cómo las decisiones que había tomado como consecuencia de dichas interpretaciones le habían llevado hasta donde ahora estaba. Se dio cuenta de que él había creado su propia historia y que si de verdad lo quería, podría crear una completamente nueva y diferente. Descubrió aquello que era verdad, que todo lo que necesitaba lo tenía ya dentro de él y que cada ser humano era libre no tal vez para elegir siempre sus circunstanscias, pero sí para elegir cómo decidía valorarlas y cómo quería vivirlas. Descubrió que todo está conectado y que el mal que unos hacen a otros también se lo hacen a sí mismos. Entendió las dos dimensiones del amor, la que es capaz de amar al agresor y la que es capaz de parar la agresión (…)“.

 

La batalla de la informació independent

Maysun es pregunta “com pots explicar un conflicte si no estàs a primera línia?”. I es respon ella mateixa: “una guerra és molt més que la línia del front: són els ferits que arriben a l’hospital, són les famílies que han perdut la casa, són els funerals ràpids de la gent que han mort… Hi ha milers d’històries per explicar en una guerra i tenen mil formes d’explicar-se”.

Més, a Report.cat i al blog d’una servidora.